Además Bátila NECESITABA estar un tiempo sin relacionarse y alejada de cualquier ser que intentara entablar una conversación con ella. Esto se debe a la ansiedad y el nerviosismo que se dispara (inconscientemente) cuando se relaciona con un grupo de personas.
Bátila tuvo que darse cuenta de esto para aislarse un tiempo del mundo. Sabiendo que en su intelecto y en la magia del encuentro con ella misma y la naturaleza, yace lo más puro y real. Lo auténtico y lo que vino a hacer a este mundo.
Desde aquel día de marzo en 2016, Bátila lleva encerrada en una cueva donde se enfrenta a pensamientos que la hacen ir más allá, sacándoles provecho para enfocarlos en el ámbito musical que es lo que le encanta. Desde ahí nos trae este blog lleno de encanto, cultura, música y muchos descubrimientos.
PD: Ese aspecto desarreglado y enmarañado que la ha llevado a tener semejanza masculina es su sello, ícono y el futuro de la cueva.

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